periodontitis

Qué es la periodontitis y por qué no debes ignorarla

¿Alguna vez has notado tus encías un poco enrojecidas o inflamadas mientras te cepillas los dientes? O quizás un pequeño sangrado que te ha hecho pensar: «Debe ser porque me cepillé con más fuerza de la cuenta». Es algo que nos pasa a muchos, y generalmente no es motivo de preocupación. Pero, ¿sabías que, en algunos casos, puede ser una señal de que tus encías necesitan un poco más de atención?

La periodontitis es una afección más común de lo que piensas, pero no te preocupes, ¡estás a tiempo de prevenirla y tratarla! En este artículo te explicaremos todo lo que necesitas saber sobre esta enfermedad de manera sencilla y cercana: qué es, cómo identificarla, cuáles son sus causas y, sobre todo, qué puedes hacer para mantener tus encías y dientes sanos.

Porque tu sonrisa siempre se merece su mejor versión.

La periodontitis es una enfermedad inflamatoria que afecta las encías y los tejidos de soporte de los dientes, como el ligamento periodontal y el hueso alveolar. En términos simples, es como si el «anclaje» que mantiene tus dientes en su lugar comenzara a debilitarse. Aunque pueda sonar preocupante, lo importante es entenderla para actuar a tiempo.

Todo empieza con la acumulación de placa bacteriana en los dientes. Si no se elimina adecuadamente con el cepillado y el uso de hilo dental, esta placa se endurece, formando sarro. Este sarro no solo irrita las encías, sino que crea un ambiente perfecto para que las bacterias proliferen, causando inflamación y daños que van más allá de las encías.

Podríamos decir que la periodontitis es la «versión avanzada» de la gingivitis, esa inflamación leve de las encías que, aunque molesta, es reversible. Si la gingivitis no se trata, la inflamación avanza, afectando no solo las encías, sino también los tejidos que sostienen los dientes. Es en este punto cuando hablamos de periodontitis.

Diferencia entre gingivitis y periodontitis.

Mientras que la gingivitis es una inflamación leve de las encías, la periodontitis implica un daño más profundo que afecta al hueso que sostiene los dientes. La buena noticia es que, si detectamos las señales temprano, podemos evitar que avance.

 Tipos de periodontitis: leve, moderada, avanzada, agresiva y necrosante.

Existen diferentes grados de periodontitis, desde las formas más leves hasta las avanzadas. Cada una requiere un enfoque diferente, pero con un diagnóstico adecuado, todo puede manejarse:

Periodontitis Leve

La periodontitis leve es el primer estadio y a menudo pasa desapercibida. Los síntomas pueden incluir encías ligeramente inflamadas y algo de sangrado al cepillarte. Es fácil de tratar con limpiezas profundas y una mejora en los hábitos de higiene bucal.

Periodontitis Moderada

En esta etapa, los síntomas se vuelven más evidentes. Puedes notar molestias en las encías, sensibilidad dental y una ligera movilidad en los dientes debido al daño en el tejido de soporte. Requiere tratamientos como el curetaje y, en ocasiones, el uso de antibióticos para controlar la infección.

Periodontitis Avanzada

La periodontitis avanzada es más seria. Los dientes pueden mostrar movilidad considerable, las encías se retraen visiblemente y la pérdida ósea es significativa. En esta etapa, son necesarias intervenciones como cirugías periodontales o regeneración ósea para preservar los dientes restantes.

Periodontitis Agresiva

Este tipo de periodontitis afecta con rapidez y puede desarrollarse incluso en personas jóvenes con buena salud bucal general. Se caracteriza por una rápida pérdida de hueso y tejido de soporte, a menudo relacionada con factores genéticos o sistémicos. El tratamiento requiere un enfoque integral que combine cirugía, antibióticos y medidas preventivas estrictas.

Periodontitis Necrosante

La periodontitis necrosante es poco común pero muy grave. Suele presentarse en personas con sistemas inmunológicos debilitados o en situaciones de extrema desnutrición. Se caracteriza por la destrucción rápida de encías, ligamento periodontal y hueso, y puede ir acompañada de dolor intenso y malestar general. Es imprescindible un tratamiento de emergencia, que incluye antibióticos, desbridamiento de tejidos afectados y seguimiento continuo.

Síntomas iniciales y cómo identificar la periodontitis

Reconocer los síntomas iniciales de la periodontitis es clave para evitar que esta enfermedad avance y cause daños más serios en tus encías y dientes. A menudo, estas señales son sutiles y pueden pasar desapercibidas o confundirse con molestias temporales. Sin embargo, prestar atención a los pequeños cambios en tu boca puede marcar la diferencia.

Encías inflamadas o enrojecidas

Este es uno de los signos más comunes y fáciles de identificar. Si notas que tus encías están más hinchadas de lo normal o tienen un tono rojizo en lugar de su habitual color rosado, es una señal de que algo no va bien. La inflamación ocurre como respuesta a la acumulación de placa bacteriana en el borde de las encías, y es un indicador temprano de que necesitas mejorar tu higiene bucal o consultar a un especialista.

Sangrado al cepillarte o usar hilo dental

El sangrado ocasional puede parecer normal, pero no lo es. Las encías sanas no deberían sangrar al cepillarte o usar hilo dental. Si esto ocurre con frecuencia, podría ser un indicativo de inflamación y una señal de que las bacterias están comenzando a afectar tus encías. Este síntoma suele ser más evidente durante el cepillado, pero también puede notarse al comer alimentos duros.

Mal aliento persistente (halitosis)

Un mal aliento que no desaparece con el cepillado o el uso de enjuagues bucales podría ser una señal de periodontitis en desarrollo. La acumulación de bacterias en las encías y las bolsas periodontales genera compuestos de azufre que producen un olor desagradable. Si notas que el mal aliento persiste, es momento de prestar atención.

Sensación de que tus dientes son más largos

Esta percepción ocurre debido a la retracción de las encías, un síntoma típico de la etapa inicial de la periodontitis. A medida que las encías se retraen, exponen más superficie del diente, haciéndolo parecer más largo. Aunque este cambio puede ser gradual, es importante actuar si lo notas, ya que indica que las encías están perdiendo su conexión con los dientes.

Cambios en la textura de las encías

Las encías afectadas por periodontitis inicial pueden sentirse más blandas o esponjosas al tacto. También pueden perder su aspecto firme y definido, mostrando un contorno irregular.

¿Cómo identificar estos síntomas en casa?

Aunque un dentista es quien puede confirmar el diagnóstico, hay algunas cosas que puedes hacer para estar más alerta:

  • Inspecciona tus encías regularmente: ssa un espejo para revisar el color, la forma y si hay signos de inflamación.
  • Observa cómo responden al cepillado: si notas sangrado con frecuencia, no lo ignores.
  • Fíjate en tu aliento: si tienes mal sabor o un olor desagradable en la boca que no desaparece, podría ser una señal.

Síntomas de la periodontitis avanzada: dolor, movilidad dental y pérdida de dientes.

Cuando la periodontitis llega a su etapa avanzada, los signos se vuelven mucho más evidentes y pueden afectar tanto la funcionalidad de la boca como la calidad de vida. En este punto, ya no estamos hablando solo de encías inflamadas o un leve sangrado; los síntomas pueden ser mucho más incómodos y preocupantes. Veamos cuáles son:

Dolor persistente en las encías y los dientes

El dolor es uno de los primeros indicativos de que la enfermedad ha progresado. Este malestar suele ser constante y puede intensificarse al masticar, hablar o incluso al cepillarte los dientes. A menudo, el dolor viene acompañado de una sensación de sensibilidad en las encías.

Movilidad dental

En la periodontitis avanzada, el hueso que sostiene los dientes comienza a desgastarse debido a la infección prolongada. Esto provoca que los dientes pierdan estabilidad, lo que puede hacer que se muevan ligeramente o incluso que tambaleen al presionarlos. Este síntoma es una señal clara de que los tejidos de soporte están gravemente comprometidos.

Pérdida de dientes

Si no se interviene a tiempo, la movilidad puede progresar hasta la pérdida total de uno o más dientes. Esto ocurre porque el soporte estructural (encías, ligamentos y hueso) ya no es suficiente para mantenerlos en su lugar. La pérdida dental no solo afecta la estética, sino también la capacidad de masticar y hablar correctamente.

Mal aliento persistente y mal sabor en la boca

Aunque no es exclusivo de la etapa avanzada, el mal aliento (halitosis) se agrava debido a la acumulación de bacterias en las bolsas periodontales y a la infección activa.

Supuración o abscesos

En casos más graves, pueden aparecer pequeñas acumulaciones de pus en las encías, lo que indica una infección activa. Esto puede causar inflamación adicional y dolor localizado.

Si experimentas cualquiera de estos signos, es fundamental que acudas a un dentista lo antes posible. La periodontitis avanzada es una condición seria, pero todavía se pueden tomar medidas para detener su progresión y minimizar los daños, como veremos en próximos puntos.

Causas de la periodontitis y factores de riesgo

La periodontitis suele suele ser el resultado de la acumulación de placa bacteriana, pero hay otros factores que pueden aumentar el riesgo:

Higiene bucal mejorable

¿Alguna vez has ido con prisas y te has cepillado los dientes rápido o has dejado el hilo dental para «otro día»? No estás solo, pero estos pequeños descuidos pueden ser el punto de partida para que la placa bacteriana se acumule y dé paso a problemas en las encías. Una buena rutina de higiene bucal es clave.

Estrés: el enemigo silencioso

El estrés no solo afecta cómo te sientes, también impacta en tu boca. Cuando estás bajo presión, tu sistema inmunológico no está al 100%, y eso hace que las encías sean más vulnerables. Además, el estrés puede llevar a hábitos como apretar los dientes (bruxismo), que no ayudan a tus encías.

Tabaco: un saboteador de encías

Fumar es uno de los factores más dañinos para la salud bucal. No solo debilita las encías, sino que también dificulta su recuperación. Dejar de fumar no solo es bueno para tu salud general, ¡tus encías también lo agradecerán!

Condiciones médicas y hormonales

Enfermedades como la diabetes o cambios hormonales (como los que ocurren en el embarazo) pueden aumentar el riesgo de desarrollar periodontitis. Pero no te alarmes, con un buen cuidado bucal y las revisiones adecuadas, es posible mantener todo bajo control.

Herencia: el factor invisible

Sí, la periodontitis puede ser hereditaria. Algunas personas tienen una predisposición genética que las hace más propensas a desarrollar problemas en las encías, incluso con una buena higiene bucal. Pero esto no significa que estés destinado a tener periodontitis. Con un seguimiento regular de tu dentista y buenos hábitos, puedes reducir considerablemente los riesgos.

Cómo afecta la periodontitis a tu salud general

salud bucodental

Aunque la periodontitis es una enfermedad que afecta principalmente las encías y los dientes, su impacto va mucho más allá de la boca. Nuestra salud bucal está estrechamente conectada con el resto del cuerpo, y las infecciones crónicas, como la periodontitis, pueden tener efectos importantes en nuestra salud general.

Enfermedades cardiovasculares

La periodontitis puede contribuir al desarrollo de enfermedades del corazón. Las bacterias presentes en las encías inflamadas pueden ingresar al torrente sanguíneo, favoreciendo la formación de placas en las arterias (aterosclerosis). Esto aumenta el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.

Diabetes

La relación entre la periodontitis y la diabetes es bidireccional. Por un lado, las personas con diabetes tienen mayor riesgo de desarrollar periodontitis debido a un sistema inmunológico debilitado. Por otro, la inflamación crónica causada por la periodontitis puede dificultar el control de los niveles de azúcar en sangre, creando un círculo vicioso.

Complicaciones en el embarazo

La salud bucal también juega un papel importante durante el embarazo. La periodontitis no tratada se ha asociado con un mayor riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer. Esto se debe a que las bacterias y las sustancias inflamatorias pueden viajar a través del cuerpo y afectar el desarrollo del bebé.

Problemas respiratorios

Las bacterias de las encías pueden llegar a los pulmones, especialmente en personas mayores o con sistemas inmunológicos debilitados, aumentando el riesgo de infecciones respiratorias, como neumonía.

Impacto en el sistema inmunológico

La periodontitis es una inflamación crónica, y como tal, puede sobrecargar al sistema inmunológico. Esto puede hacer que el cuerpo sea menos eficiente en la lucha contra otras infecciones o enfermedades.

Diagnóstico de la periodontitis

Detectar la periodontitis a tiempo es crucial para evitar que cause daños más serios en las encías y los dientes. El diagnóstico no es complicado, pero requiere de la experiencia de un profesional para identificar los signos y determinar el mejor tratamiento. Veamos cómo se realiza este proceso.

Cómo se diagnostica la periodontitis: pruebas y procedimientos

El diagnóstico de la periodontitis comienza con una revisión clínica minuciosa en el consultorio del dentista. Durante esta evaluación, el profesional buscará signos típicos de la enfermedad, como encías inflamadas, retracción gingival o movilidad dental. Pero no se queda solo en la observación; hay pruebas específicas que permiten determinar el estado de tus encías:

  • Medición de bolsas periodontales: con una sonda periodontal, el dentista mide la profundidad de las bolsas que se forman entre las encías y los dientes. Bolsas de más de 3 mm suelen indicar la presencia de periodontitis.

 

  • Radiografías dentales: estas imágenes muestran si hay pérdida de hueso alrededor de los dientes, uno de los signos más avanzados de la enfermedad.

 

  • Análisis de sangrado: durante la exploración, el dentista evaluará si las encías sangran al contacto, un indicativo claro de inflamación.

Estas pruebas permiten no solo confirmar el diagnóstico, sino también determinar la gravedad de la periodontitis y diseñar un plan de tratamiento adecuado.

Periodontograma y valoración periodontal: qué son y para qué sirven

Una vez que se sospecha la presencia de periodontitis, el dentista puede realizar un periodontograma. Este procedimiento es como un mapa detallado de tu salud periodontal. Durante el periodontograma, el profesional mide la profundidad de las bolsas periodontales en varios puntos de cada diente y registra la información para analizarla.

¿Para qué sirve?El periodontograma es esencial para:

  • Identificar zonas afectadas: ayuda a localizar las áreas específicas donde las encías están más dañadas.

 

  • Determinar la gravedad: permite clasificar la enfermedad en leve, moderada o avanzada, según la profundidad de las bolsas y la pérdida ósea.

 

  • Planificar el tratamiento: con esta información, el dentista puede diseñar un plan personalizado que aborde las necesidades de cada paciente.

Tratamientos para la periodontitis

El tratamiento de la periodontitis depende del tipo y la gravedad de la enfermedad, pero el objetivo siempre es el mismo: detener el avance de la infección, proteger los tejidos de soporte y devolver la salud a las encías. Aquí te explicamos las opciones más comunes.

Opciones de tratamiento según el tipo y gravedad de la periodontitis

No todas las periodontitis son iguales, y el tratamiento se ajusta a las necesidades específicas de cada caso:

  • Periodontitis leve o inicial: en esta etapa, una limpieza dental profesional (profilaxis) suele ser suficiente. Este procedimiento elimina la placa y el sarro acumulados por debajo de las encías.

 

  • Periodontitis moderada: aquí entran en juego procedimientos como el curetaje dental y el alisado radicular. Estos ayudan a eliminar bacterias y alisar la superficie de las raíces para facilitar la curación de las encías.

 

  • Periodontitis avanzada: en casos más graves, puede ser necesaria una cirugía periodontal para eliminar las bolsas profundas, regenerar el hueso perdido o incluso realizar injertos de tejido para fortalecer las encías.

Curetaje dental: qué es y cómo se realiza

El curetaje dental es uno de los tratamientos más comunes para la periodontitis, especialmente en sus etapas moderadas y avanzadas.

  • ¿Pero qué es exactamente?
    Es un procedimiento que consiste en limpiar en profundidad las bolsas periodontales que se forman entre los dientes y las encías, eliminando la placa bacteriana y el sarro acumulados.

 

  • ¿Cómo se realiza?
    El dentista utiliza instrumentos llamados curetas para acceder a las bolsas periodontales. En algunos casos, se combina con alisado radicular, que suaviza la superficie de las raíces para evitar que las bacterias se adhieran nuevamente.

 

  • ¿Duele?
    Tranquilo, suele realizarse bajo anestesia local, así que no sentirás dolor durante el procedimiento. Es normal experimentar algo de sensibilidad después, pero desaparece rápidamente.

 

  • ¿Por qué es importante?
    El curetaje no solo elimina las bacterias, sino que también permite que las encías vuelvan a adherirse a los dientes, ayudando a reducir las bolsas y prevenir daños mayores.

Antibióticos, enjuagues y pastas dentales: ¿qué funciona realmente?

Además de los procedimientos en el consultorio, hay tratamientos complementarios que pueden ser útiles para controlar la periodontitis:

  • Antibióticos: en casos graves, el dentista puede recetar antibióticos orales o en gel que se aplican directamente en las bolsas periodontales. Ayudan a combatir la infección bacteriana, pero no sustituyen otros tratamientos.

 

  • Enjuagues bucales: enjuagues con clorhexidina o ingredientes antibacterianos pueden ser recomendados para reducir las bacterias en la boca. Sin embargo, su uso debe ser temporal para evitar efectos secundarios como manchas en los dientes.

 

  • Pastas dentales específicas: algunas pastas dentales están formuladas para combatir la inflamación de las encías y reforzar la salud periodontal. Aunque no curan la periodontitis, son un buen apoyo para la higiene diaria.

¿Se puede prevenir la periodontitis?

La buena noticia es que sí, la periodontitis se puede prevenir. Aunque algunos factores de riesgo, como la predisposición genética, no se pueden controlar, los buenos hábitos diarios y el cuidado profesional son tus mejores aliados para mantener encías sanas y fuertes.

Una rutina de higiene bucal efectiva es la primera línea de defensa contra la periodontitis. Aquí tienes algunos consejos prácticos que puedes aplicar desde hoy:

Cepíllate correctamente y con regularidad

  • Cepilla tus dientes al menos dos veces al día, asegurándote de alcanzar todas las superficies.
  • Usa un cepillo de cerdas suaves para evitar dañar las encías y opta por uno eléctrico si buscas un extra de eficacia.

El hilo dental no es opcional

Completa tu cepillado diario con hilo dental o cepillos interdentales. Estas herramientas son indispensables para eliminar restos de comida y placa en lugares que el cepillo no alcanza.

Enjuague bucal: un aliado extra

Un enjuague bucal con propiedades antibacterianas puede ayudarte a mantener la boca libre de bacterias. Pregunta a tu dentista cuál es el más adecuado para ti.

Cambia tu cepillo regularmente

Sustituye tu cepillo de dientes cada 3 meses o cuando notes que las cerdas están desgastadas. Un cepillo en mal estado pierde eficacia y puede dañar tus encías.

Limpiezas profesionales periódicas

Las visitas al dentista no son solo para cuando hay problemas. Una limpieza profesional al menos una vez al año elimina el sarro y previene la formación de bolsas periodontales.

Mantén una dieta equilibrada

Reduce el consumo de alimentos ricos en azúcares y ácidos, ya que favorecen la acumulación de placa. Prioriza alimentos ricos en calcio y vitaminas para fortalecer dientes y encías.

Intenta dejar el tabaco

Fumar es uno de los mayores factores de riesgo para la periodontitis. Dejarlo no solo mejora tu salud bucal, sino también tu bienestar general.

El papel del mantenimiento periodontal y las revisiones dentales

Una vez que tus encías han recuperado la salud tras el tratamiento de la periodontitis, el mantenimiento periodontal se convierte en el protagonista para mantener los resultados a largo plazo. Este cuidado especializado, combinado con las revisiones dentales regulares, es fundamental para prevenir recaídas y preservar la salud bucal.

¿Qué es el mantenimiento periodontal?

El mantenimiento periodontal es un programa de cuidado continuo diseñado para mantener tus encías libres de placa y sarro, evitando que la enfermedad vuelva a aparecer. Este proceso es más que una simple limpieza dental; se centra en monitorear y tratar las áreas que podrían ser más susceptibles a recaídas. Este incluye:

 

  • Limpieza profesional profunda: para eliminar la placa y el sarro que no puedes alcanzar en casa.
  • Reevaluación de las bolsas periodontales: el dentista revisa regularmente la profundidad de las bolsas y el estado de las encías.
  • Refuerzo de la higiene bucal: te recordarán las mejores técnicas para cepillar y usar el hilo dental según tus necesidades.

¿Por qué son importantes las revisiones dentales regulares?

Aunque te cepilles los dientes como un profesional, siempre hay áreas difíciles de alcanzar donde las bacterias pueden acumularse. Las revisiones dentales te permiten detectar problemas a tiempo, recibir cuidados preventivos y asegurar el éxito del tratamiento.

Casos graves de periodontitis: qué hacer cuando es demasiado tarde

Aunque la periodontitis es una enfermedad que, en muchos casos, puede tratarse y controlarse, hay situaciones en las que el daño ya está muy avanzado. Encías retraídas, dientes flojos o incluso pérdida dental pueden ser algunas de las consecuencias más severas. Pero no todo está perdido: incluso en estos casos graves, hay opciones para recuperar la funcionalidad y la estética de tu sonrisa.

¿Se puede salvar un diente con periodontitis avanzada?

La posibilidad de salvar un diente con periodontitis avanzada depende del grado de daño en las encías y el hueso que lo sostiene. Aquí te explicamos las opciones más comunes:

Evaluación personalizada

El dentista revisará si el diente afectado tiene suficiente soporte óseo y si la infección puede ser controlada. En algunos casos, un tratamiento intensivo puede salvar el diente.

Tratamientos posibles

  • Curetaje y alisado radicular profundo: para eliminar la acumulación de bacterias y reducir las bolsas periodontales.
  • Cirugía periodontal: para reparar tejidos dañados o reducir las bolsas que dificultan la limpieza diaria.
  • Regeneración ósea guiada: en casos específicos, se puede estimular el crecimiento de hueso perdido alrededor del diente.

Cuándo es necesario extraer

Si el daño es irreversible y el diente no tiene soporte suficiente, puede ser mejor retirarlo para evitar infecciones o molestias mayores. Esto abre la puerta a soluciones más definitivas.

Soluciones para la pérdida dental: implantes y regeneración ósea

Cuando la extracción de un diente es inevitable, existen opciones avanzadas para reemplazarlo y devolver la funcionalidad y estética a tu boca.

Implantes dentales

  • Los implantes son raíces artificiales, generalmente de titanio, que se colocan en el hueso maxilar para sostener una corona que imita el diente natural.
  • Ventajas: son duraderos, estéticos y funcionales. Además, ayudan a preservar el hueso maxilar, evitando su pérdida tras la extracción del diente.
  • Requisito: es necesario que haya suficiente hueso para colocar el implante. Si no es el caso, se puede recurrir a regeneración ósea.

Regeneración ósea guiada

Es un procedimiento que estimula el crecimiento del hueso perdido mediante materiales biocompatibles o injertos. Esto prepara el terreno para futuros implantes.

Se indica en casos donde la pérdida ósea ha sido significativa y no hay soporte suficiente para colocar un implante de manera segura.

Prótesis dentales

En casos donde los implantes no son viables, las prótesis dentales removibles o fijas son una alternativa para devolver la funcionalidad a la boca.

Aunque los casos graves de periodontitis pueden parecer desalentadores, las opciones modernas de tratamiento y reemplazo dental permiten recuperar la calidad de vida y la confianza en tu sonrisa. Lo más importante es no esperar demasiado: ante cualquier señal de alarma, acude a tu dentista. Una solución personalizada puede marcar la diferencia, incluso en los escenarios más complicados. 

¿Por qué acudir a un periodoncista?

Un periodoncista es un dentista especializado en el diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades de las encías y los tejidos de soporte de los dientes. Su experiencia les permite abordar casos complejos y ofrecer soluciones avanzadas como:

  • Tratamientos para controlar la inflamación y la infección.
  • Procedimientos de regeneración ósea y de tejidos.
  • Cirugías periodontales para reducir bolsas profundas.
  • Planes de mantenimiento periodontal personalizados.

Importancia de actuar a tiempo para prevenir y tratar la periodontitis

No esperes a que los síntomas sean severos para buscar ayuda. Las visitas regulares al dentista pueden identificar problemas de encías en sus primeras etapas y derivarte a un periodoncista si es necesario. Incluso si no tienes síntomas, si tienes antecedentes familiares de periodontitis o factores de riesgo como fumar o diabetes, es recomendable hacerte un chequeo preventivo.

Recuerda, tus encías son la base de una sonrisa saludable. Consultar a un especialista a tiempo puede marcar la diferencia entre conservar tus dientes o enfrentarte a complicaciones mayores.

En la Clínica Robledo Martín, contamos con Alejandro Dulano, un gran experto en periodoncia con años de experiencia en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades periodontales y profesor de este área de la odontología en la universidad Alfonso X. 

Por eso, si necesitas si necesitas un diagnóstico preciso, un plan de tratamiento personalizado o simplemente resolver tus dudas sobre cómo cuidar tus encías, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Alejandro y todo nuestro equipo están aquí para ofrecerte el mejor cuidado profesional, con la atención cercana y de calidad que mereces.

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